Competente actualización de un relato de los 80.

La guionista y escritora Gillian Flynn (“Perdida”), junto al propio director, supera con cierto éxito el reto de adaptar una historia claramente anclada en los 80 aunque no puede evitar ser enfática, algo condescendiente y, en cierta medida, oportunista.

A nivel narrativo la película funciona bastante bien aunque se detecta cierta pérdida de interés hacia la historia conforme avanza el metraje. Aún así es muy de agradecer la fisicidad y sordidez de los ambientes descritos y una estructura basada en escenas cortas que hacen que la trama avance constantemente, algo que se echa a faltar en gran parte del cine actual.

En definitiva, un entretenimiento cinematográfico de primer nivel con notables interpretaciones, buen uso de los medios técnicos con los que se cuenta y con tiempo para reflexionar sobre temas de interés social. No es poco, desde luego.

Pin It on Pinterest